Termovalorización

La termovalorización descompone los residuos inorgánicos a través del calor, en un proceso favorable para el medio ambiente, ya que genera bajas emisiones de CO2 y hace eficiente el manejo de la basura al convertirla en un recurso. En el caso de la Ciudad de México, esta energía va a satisfacer las necesidades del Sistema de Transporte Colectivo, Metro.

Según datos del INEGI, en México se recolectan diariamente 86,343 toneladas de residuos. Más de la mitad que se genera en todo el país proviene de siete entidades, de ellas, la Ciudad de México es la principal productora de basura con más de 13,000 toneladas por día (19% de 52%).

A continuación enumeramos los procesos que forman parte de la termovalorización:

  • Abrasión: Los residuos se carbonizan a 850°C durante al menos 2 segundos.
  • Conversión a electricidad: Se produce electricidad pasando el vapor por una turbina.
  • Distribución: La electricidad producida alimentará al Metro de la Ciudad de México.

Ventajas de la termovalorización:

  • Aprovechar los residuos para generar energía a través de una tecnología favorable para el medio ambiente, que en este caso permitirá alimentar al Metro de la Ciudad de México.
  • Utilizar de manera eficiente el presupuesto destinado a la disposición de residuos, en una tecnología que contribuye a reducir las emisiones de CO2, lo que significará beneficios para el medioambiente y la salud de los habitantes de las ciudades.
  • Dotar a las ciudades de autonomía en la gestión de sus residuos.
  • Otorgar a la basura un valor y convertirla en un nuevo recurso, al reintegrarla al ciclo productivo.
  • ​Generar un porcentaje realmente bajo de residuos, que pueden ser reutilizados como materiales para la construcción.

Mitos y realidades:

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Mitos y realidades de la termovalorización (532.18 KB)
 El cambio climático ya está en marcha. Se prevé que para 2022 el mundo tendrá emisiones suficientes para superar los dos grados centígrados de calor, es decir, celebraremos la Navidad en bermudas y manga corta, tendremos la necesidad de nadar en el Periférico gracias a las inundaciones derivadas de las tormentas, hasta obtener una vez más el título del año más caluroso, como sucedió en 2016.
 
Un tercio de las emisiones mencionadas se producirán en las ciudades, lo que las convierte en actores clave para encontrar una solución. Por ello, en colaboración con empresas y organizaciones de la sociedad civil, los alcaldes de las principales megaciudades del mundo impulsan economías resilientes y bajas en carbono, principal elemento que componen los gases de efecto invernadero,   para mejorar la salud, las oportunidades, el bienestar de los ciudadanos urbanos y por supuesto, cumplir con la meta del Acuerdo de París.
 
Un ejemplo de las acciones creadas por las ciudades en el mundo para limitar el daño al medio ambiente es la termovalorización de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU), proceso probado y eficiente en Francia, Taiwán, España, China y Reino Unido, por mencionar algunos. Al tratarse de una tecnología nueva para México ha generado opiniones encontradas sobre sus alcances y beneficios.